domingo, 21 de enero de 2007

Carta de apoyo de Violeta Hemsy de Gainza

Os dejamos aquí una carta de apoyo al Manifiesto que nos envió como regalo de reyes Violeta Hemsy de Gainza, y que aparecerá próximamente en la revista "Música y Educación". El texto merece mucho la pena, e invita a la reflexión sobre el papel de la música hoy día en nuestra sociedad. Un saludo a todos.

Sobre el MANIFIESTO por la EDUCACIÓN MUSICAL

(Para la Red de Profesores de Composición y Musicología, Andalucía)

En los países latinos (donde la euforia que acompaña los cambios educativos suele alternar, inevitablemente, con la pasividad y el estancamiento que producen las maniobras básicas de neutralización de aquellos), tanto en América como en Europa, se observan últimamente por parte de los docentes de música, distintas formas de movilización tendientes al logro de una mayor y más justa participación en las políticas culturales y educativas.

Nos llegan en estos días noticias, desde Brasil, Costa Rica y España, acerca de reformas, contrarreformas y manifiestos que, a grandes rasgos, coinciden con lo que está sucediendo en Argentina en el campo educativo.

Es saludable manifestarse. En cultura y educación no hay nada más negativo que la indiferencia, permanecer al margen. Por eso, cualquier movimiento constructivo en el seno de la ciudadanía, debería ser saludado como un presagio de tiempos mejores para la educación, en especial para la educación artística, ya que ésta siempre fue -y continúa siendo- objeto de un trato ambivalente: de amoroso respeto y calificación, por un lado, pero de incomprensión, desconocimiento y discriminación por el otro

Es evidente que la educación musical de nuestros países precisa urgentemente mejorarse, actualizarse. En este necesario proceso de rescate debería participar un grupo muy amplio e integrado de profesores, alumnos, ex -alumnos, padres, pensadores, filósofos, políticos, estadistas, y no solamente –como suele suceder- un reducido número de administradores y técnicos, voceros ineludibles de las ideologías políticas vigentes.

En los tiempos que corren, luego de tantos siglos de lucidez y reflexión, la Música ya no debería necesitar ser defendida ni justificada por su condición de lenguaje y alimento básico, imprescindible, para los seres humanos de todas las edades (desde el nacimiento –y aún antes- hasta la muerte), razas, condiciones sociales, capacidades físicas y mentales.

La Música, objeto universal, si lo hay, del deseo y el placer de la gente, ha motivado por sus virtudes especiales reflexiones memorables de filósofos, pensadores y artistas a través de todas las épocas. Por otra parte, la Educación Musical, la puerta de acceso más específica y directa –sobre todo, la más democrática- hacia la Música, debería ser hoy definitivamente consagrada como derecho humano inalienable y como herramienta privilegiada para cualquier tipo de intervención educativa, terapéutica y social

Frente a la contundencia de la Música y de su acción positiva sobre los seres humanos, sería obvio pensar que es obligación de toda sociedad progresista y actualizada instrumentar las condiciones básicas necesarias para que la Educación Musical pueda llegar y beneficiar a todas las personas, como parte sustancial del currículo escolar de todos los niveles e integrar lógicamente, por otra parte, el repertorio básico de las opciones vocacionales, profesionales y laborales de los jóvenes en el mundo de hoy, a la par de las Humanidades, las Ciencias, las Tecnologías y las diferentes Expresiones Artísticas.

Por lo que acabamos de expresar, los movimientos que en la actualidad se observan en el seno de los colectivos docentes de los diferentes países, en el mundo latino, deberían ser interpretados como un signo positivo, en el sentido de una más amplia y profunda toma de conciencia frente a un tema que realmente incumbe a toda la comunidad. Sentimos sinceramente que, en este momento tan especial, corresponde que las autoridades educativas se dispongan a atender seriamente el pedido de los docentes que, felizmente, han llegado a sentir de un modo impostergable la necesidad de participar, de manifestarse, y aportar a los procesos de cambio educativo sus respectivos puntos de vista, basados en el conocimiento y la experiencia profesional.

(Buenos Aires, Diciembre 2006)

Violeta Hemsy de Gainza
Fundadora y Presidenta Honoraria del FLADEM (Foro Latinoamericano de Educación Musical)